Nuestra Hospedería Monástica

 

“A todos los huéspedes que lleguen al monasterio

recibirlos como al mismo Cristo" ( RB 58, 1)

  

Por providencia de Dios los monasterios son lugares santos no solo para quienes participan de la misma fe, sino para todas las personas de buena voluntad (Est. 30 B). Como comunidad  monástica acogemos a nuestros huéspedes desde la oración y para la oración ofrecemos un espacio de encuentro con Dios y con uno mismo desde un ambiente de silencio, oración liturgia, soledad y paz, en la sencillez de nuestra vida. Nuestra hospedería no es, por tanto un hotel, parador o casa rural, sino un lugar donde todos nos ayudamos a encontrar aquello que cada uno ha venido buscando.

 

Nuestra hospedería no es un hotel, pero pretende dar un servicio adecuado a los objetivos anteriormente expuestos, en un ambiente familiar. Disponemos de 14 habitaciones todas ellas con baño propio.

A fin de que el mayor número de personas puedan beneficiarse de la acogida de la comunidad, la estancia de los huéspedes no excederá normalmente, de ocho días.

 

Acogemos a grupos para uno ó más días de encuentro pudiendo disponer de varios salas de reuniones.

 

Disfrutamos de un entorno natural muy bello, que cuidamos con esmero ya que el contacto con la naturaleza nos sosiega, nos enriquece y nos lleva a Dios.

 

Fomentemos el ambiente de silencio evitando hablar fuerte en las habitaciones, pasillos y escaleras, no prolongando las sobremesas y usando la radio con auriculares. Por ello es también por lo que no admitimos niños excepto a los familiares de las hermanas.

 

Os invitamos a participar en nuestras celebraciones litúrgicas

 

Se agradecerá la colaboración de todos para poner y recoger la vajilla.

 

Antes de marchar, procura dejar la habitación limpia, como te agradaría encontrarla al llegar. Puedes dejar la cama hecha con el juego de sabanas que encontrarás en el armario.

Si algo se rompe o no funciona, indícaselo, por favor, a la hermana hospedera, también si quieres colaborar en algún trabajo.

 

La puerta de la calle se cerrará a las 21.30 en invierno y a las 22.00 en verano. Gracias por tu respeto al descanso de los demás y el cuidado de cerrar la puerta.

 

La puntualidad en los horarios y el respeto de estas indicaciones redundará en bien de todos y hará más agradable tu estancia.

 

¡MUCHAS GRACIAS!