Liturgia

La Liturgia de las Horas tiene como finalidad que, en unión con la celebración de la Eucaristía, santifique todo el día y toda la ac-tividad humana. Esta ordenación se hace, ordinariamente, según los preceptos de la Regla de S. Benito, que durante siglos han alimentado y aún hoy pueden alimentar la vida de oración de los monjes y monjas.

 

Las comunidades monásticas representan de un modo peculiar a la Iglesia en oración: en efecto, ofrecen de un modo más perfecto la imagen de la Iglesia que alaba al Señor sin interrupción con voz concorde y cumplen el deber de “cooperar”, de modo especial con la ora-ción, “a la edificación e incremento de todo el cuerpo místico de Cris­to y al bien de las Iglesias particulares”.

 

La Liturgia de las Horas en la Orden Cisterciense se realiza según las Horas transmitidas por la Regla de S. Benito.