Las monjas que vivimos el carisma Cisterciense lo hacemos  en un marco de vida de soledad y silencio, de vigilancia y alegre penitencia, de lectio divina, oración personal y oración litúrgica.

Deseamos una vida sencilla, escondida y laboriosa, dedicada fundamentalmente al trabajo manual. 

Por ser monjas cenobitas vivimos en comunidad, dando una relevancia esencial a las relaciones fraternas.



Desierto y Oración

A lo largo de la historia el fenómeno cisterciense se diversificó, dando origen a diferentes Órdenes y Congregaciones. Presentamos aquí el carisma según la visión de la Orden a que pertenecemos: Orden Cisterciense de la Estrecha Observancia (OCSO). 

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